Y llovió…

También se oscureció, anocheció de repente, y refrescó, aunque esta mañana hemos vuelto al punto de partida. De nuevo luce un precioso sol, que en la orilla del mar se disfruta como el doble, nos hemos quitado la chaqueta para quedarnos otra vez en manga corta y no parece que, de momento, vaya a empeorar. Aunque nunca se sabe, estamos en otoño y esto es mediterráneo, o sea que nada es seguro.

He dado mi paseo, corto porque los viernes suelo estar un poco más cansada. Esta vez tanto que incluso me he saltado la clase que tenía a las 5, aunque seguro que la podré recuperar. A estas alturas del grado casi agradezco quedarme en casa y estudiar un rato por mi cuenta antes que acudir a una de esas (in)útiles tutorías en el centro asociado. Además, está lanena, que este curso los viernes acaba pronto y llega a casa a comer. Se agradece tener compañía en la mesa, a pesar de que la hora de la siesta (sin siesta) prefiero estar a solas y en silencio, casi como si de verdad durmiera, aunque con los ojos abiertos y con la tele puesta que a esas horas no ponen noticias y me evito todo el lío de cosas que no quiero escuchar.

Esta mañana, leyendo los comentarios de Yabu y Manuti he pensado que igual debía echar la vista atrás y hacer un poco de crónica de lo que había acontecido en los tres años que llevaba sin escribir, porque me ha hecho ilusión que todavía hubiese alguien que siguiese confiando en mi vuelta, que no hubiese borrado el enlace, que me tuviese en cuenta a pesar de las ausencias. Y precisamente ellos, porque son de las primeras personas con las que tuve contacto por este medio, hace ya más de una década. Pero después lo he reconsiderado y, la verdad, para qué. Internet es tan efímero que antes de darle a la tecla de publicar ya queda antiguo el momento presente, así que lo de años anteriores puede ser considerado prehistoria, y, la verdad, no estoy como para bucear en ella. Así que ya iré viendo. De momento, parece que he vuelto, y aunque se me hace raro no tener un libro de texto a mano mientras tecleo en el portátil, compruebo que no he perdido la agilidad. Y seguro que voy mejorando…

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2 respuestas a Y llovió…

  1. Calamidad dijo:

    Querida Amanda:
    También ando por aquí y me ha hecho ilusión encontrar de nuevo tus post en el lector de feeds. Ahora ya no comento tanto, pero, ea, que sigo leyéndote 😉

    Un beso bien fuerte. Bienvenida de nuevo.
    Cal.

  2. yabubloger dijo:

    Pues yo sí que me quiero enterar de lo que han pasado esos años, pero que sea cara a cara y tomando un café. Ya sabes que estás invitada cuando quieras.

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